Entrenar a un perro para que no ladre no es una tarea nada complicada si le pones empeño y paciencia. Es tan simple y sencillo como darle un pequeño golpe de atención o asegurarte que algo desagradable pase inmediatamente después de cada uno de sus ladridos. Si esto lo aplicas consistentemente durante un tiempo, el perro dejará de ladrar. Así de simple. Sobre todo no te desesperes porque a veces la impaciencia nuestra estropea la educación de nuestro perro.
Sigue estos consejos:
Cada vez que tu perro ladre de forma inapropiada, acércate a él, usa dos de tus dedos para darle un golpecito en la nariz e inmediatamente después pronuncia un fuerte “NO”. Mantén en mente que tu meta no es lastimar a tu perro, tampoco hacer que le duela “para que aprenda”, sólo estás tratando de asegurarte que cada ladrido esté seguido de una consecuencia que él encuentre estresante y desagradable. Pon atención para no usar mucha fuerza y sé aun más cuidadoso cuando castigues a un cachorro, los perritos pequeños son extra frágiles. La regla es: NO LASTIMES AL PERRO. Sólo cerciórate que después de cada uno de sus ladridos haya una consecuencia que le desagrade, no uses violencia pero confirma que el castigo sea lo suficientemente desconcertante para que tu perro desee evitar la experiencia en el futuro.
Asegúrate que el golpecito o castigo que le des a tu perro sea algo que definitivamente no le guste. Esta técnica no funcionará si a tu perro no le importa lo que hagas o no encuentra la experiencia lo bastante brusca para desear evitarla en el futuro.
Cuando el perro ladre, ve a donde él este. No lo llames para que venga hacia ti.
Ve donde tu perro está inmediatamente después de que ladre, no tardes para ir a corregirlo.
Atiende cada uno de sus ladridos por todo el tiempo que sea necesario para que tu perro se convierta en un maestro del arte de no ladrar.
El castigo debe ser consistente, que tu perro lo perciba como una consecuencia inevitable y automática a sus ladridos.
Cuando el perro este callado prémialo con tu presencia y tu afecto.
Algo a tener en cuenta: Si el perro es agresivo NO LO ENTRENES! No te expongas si tienes un perro que es violento, vicioso y hay posibilidades de que te muerda durante el entrenamiento. El perro es todavía tu responsabilidad y tienes la obligación de educarlo, pero si te ves incapaz, es mejor que acudas a un adiestrador que te dé consejos honestos. La situación puede que sea demasiado complicada para ti. Recuerda que rara vez es una buena idea albergar a un perro vicioso. Si el profesional te dice que es seguro corregir al perro manualmente, entonces puedes proceder a entrenarlo.
FUENTE: EL ENCANTADOR DE PERROS/CESAR MILLAN
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martes, 12 de mayo de 2009
jueves, 2 de abril de 2009
Enseñando a tu perro a no ladrar
Cuando el perro ladre demandando atención se le da el comando de "NO ladres" y suavemente se le sujeta el hocico entre las dos manos, únicamente para no permitir que ladre, sin lastimarlo ni apretarlo de más. Puede que entienda con ésto tan simple.
Si se calla, se le felicita. Después se le da la orden de "sentado o la de quieto" y si obedece se le premia con caricias o con un efusivo "que buen perro" "que buen niño" " o "que buen chico", O "que bonito" o el nombre del perro en cuestión, de una forma muy efusiva.
Si el perro no obedece a NO ladres, cerrandole el hocido, se utiliza entonces el Kennel, casa o a falta de ellos, en una caja de cartón y luego se le deja o mete ahí, sin maltratarlo ni pegarle en cuanto empiece a ladrar, se le debe ignorar mientras ladra, aunque el ladrido sea molesto, no hay que verlo, tocarlo, hablarle, regañarlo o darle ningún tipo de atención mientras el perro ladra. Se llama tiempo fuera. Cuando el perrito deje de ladrar de inmediato se le saca del kennel y se felicita al perro con una caricia o un premio, un minipedacito de salchicha, un juguete que le guste mucho a nuestro perrito, un hueso de carnaza especial para morder, etc. Nunca se le debe dar chocolates porque la teobromina que contiene le hace mucho daño. Esta forma de educarlo es un método positivo porque no se le pega al perro y se recompensa lo que hace bien. El aprenderá, "si me quedo callado puedo estar con mi familia, si ladro me mandan solito al kennel o la caja, aislado de compañia".
Si vuelve a ladrar, otra vez irá al kennel o la casita o la caja. Y así hasta que el perro entienda que no debe ladrar o se ganará "el castigo" por así decirlo, de estar sólo. Cuando tenga su casita o kennel, lo amará muchísimo, aún cuando ahí se le educó para no ladrar, al grado de que el mismo se irá a descansar al Kennel, que es su guarida segura.
A veces nosotros mismos reforzamos el ladrido porque en cuanto empieza a ladrar, el perro llama nuestra atención. Esto se llama reforzamiento negativo. Y lo regañamos: eso para los perros está bien con tal de llamar la atención y ladran más porque en la mente del perro el parece que piensa, "OH, ladro y me hacen caso" por éso se le da tiempo fuera o se le cierra el hocico acompañado del comando "no ladres", para corregirlo. Esto nos ayudará a controlar el ladrido de nuestra mascota y no pensar en deshacernos de él.
Y además se sugiere darle al perro apoyo en su salud emocional al llevarlo a pasear, olfatear, desetresarse al ver otras cosas y ser feliz en compañia de su amado humano. Llegará tan cansado que no tendrá energía suficiente para ladrar tanto. Y nosotros estaremos en forma: ¡tendremos más neurotransmisores que proporciona el ejercicio y nos sentiremos bien!.
Ya por último, si el perro tiene algo que nos afecta, nosotros como animales pensantes somos los responsables de educar a nuestro perro pero también a nosotros mismos en su cuidado. Les mando un abrazo desde Monterrey. Guauuuu !!!
Si se calla, se le felicita. Después se le da la orden de "sentado o la de quieto" y si obedece se le premia con caricias o con un efusivo "que buen perro" "que buen niño" " o "que buen chico", O "que bonito" o el nombre del perro en cuestión, de una forma muy efusiva.
Si el perro no obedece a NO ladres, cerrandole el hocido, se utiliza entonces el Kennel, casa o a falta de ellos, en una caja de cartón y luego se le deja o mete ahí, sin maltratarlo ni pegarle en cuanto empiece a ladrar, se le debe ignorar mientras ladra, aunque el ladrido sea molesto, no hay que verlo, tocarlo, hablarle, regañarlo o darle ningún tipo de atención mientras el perro ladra. Se llama tiempo fuera. Cuando el perrito deje de ladrar de inmediato se le saca del kennel y se felicita al perro con una caricia o un premio, un minipedacito de salchicha, un juguete que le guste mucho a nuestro perrito, un hueso de carnaza especial para morder, etc. Nunca se le debe dar chocolates porque la teobromina que contiene le hace mucho daño. Esta forma de educarlo es un método positivo porque no se le pega al perro y se recompensa lo que hace bien. El aprenderá, "si me quedo callado puedo estar con mi familia, si ladro me mandan solito al kennel o la caja, aislado de compañia".
Si vuelve a ladrar, otra vez irá al kennel o la casita o la caja. Y así hasta que el perro entienda que no debe ladrar o se ganará "el castigo" por así decirlo, de estar sólo. Cuando tenga su casita o kennel, lo amará muchísimo, aún cuando ahí se le educó para no ladrar, al grado de que el mismo se irá a descansar al Kennel, que es su guarida segura.
A veces nosotros mismos reforzamos el ladrido porque en cuanto empieza a ladrar, el perro llama nuestra atención. Esto se llama reforzamiento negativo. Y lo regañamos: eso para los perros está bien con tal de llamar la atención y ladran más porque en la mente del perro el parece que piensa, "OH, ladro y me hacen caso" por éso se le da tiempo fuera o se le cierra el hocico acompañado del comando "no ladres", para corregirlo. Esto nos ayudará a controlar el ladrido de nuestra mascota y no pensar en deshacernos de él.
Y además se sugiere darle al perro apoyo en su salud emocional al llevarlo a pasear, olfatear, desetresarse al ver otras cosas y ser feliz en compañia de su amado humano. Llegará tan cansado que no tendrá energía suficiente para ladrar tanto. Y nosotros estaremos en forma: ¡tendremos más neurotransmisores que proporciona el ejercicio y nos sentiremos bien!.
Ya por último, si el perro tiene algo que nos afecta, nosotros como animales pensantes somos los responsables de educar a nuestro perro pero también a nosotros mismos en su cuidado. Les mando un abrazo desde Monterrey. Guauuuu !!!
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